allí
en el café de los muertos vivos
nadie se
desangraba menos
y la alegría
circulaba
con deliciosa frialdad de ultratumba
sonaba buen heavy
metal
las mujeres paseaban
sin gracia
entre las mesas,
desatinadamente, servían
platos podridos
todos
muy felices de su estado,
hasta que
un día para
interrumpir su bellísima eternidad
un tipo gordo
que venía de otros umbrales
tiró su granada
atómica,
los hizo pedacitos de nada,
la música se apagó para siempre,
y los chicos zombi que pedían
en aquel café,
emigraron a esas horribles casas embrujadas
que
tanto
asustan
Linda Kuntz

1 comentario:
y quien es linda kuntz?
esperame.
Tocan timbre
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